viernes, 9 de diciembre de 2016

Niños esclavos en plantaciones de palma

Transportan sacos de entre 12 y 25 kilos y trabajan sin equipos de protección en plantaciones donde se utilizan pesticidas tóxicos

"Las sociedades cierran los ojos ante la explotación de trabajadores en su cadena de fabricación"


Amnistía denuncia el comercio de artículos con aceite de palma producido por niños

Las multinacionales comercializan productos básicos y cosméticos con aceite de palma cuya producción está salpicada de múltiples infracciones, como la explotación infantil en las plantaciones de Indonesia, indicó Amnistía Internacional (AI) en un informe recientemente publicado.


"Las sociedades cierran los ojos ante la explotación de trabajadores en su cadena de fabricación" y "las grandes marcas continúan aprovechándose de prácticas ilícitas lamentables", subraya la oenegé en este informe.

La organización se apoya en investigaciones efectuadas en plantaciones de palmas aceiteras en Indonesia, del gigante de las materias primas agrícolas de Singapur, Wilmar.

"Grandes empresas como Colgate, Nestlé y Unilever aseguran a los consumidores que sus productos están compuestos por 'aceite de palma sostenible'", es decir, que evita la deforestación, respeta el medio ambiente y las poblaciones locales, mientras que no hay "nada de sostenible en el aceite de palma producido haciendo trabajar a niños y recurriendo a trabajos forzados"

Para constituir su informe, titulado "El gran escándalo del aceite de palma: abusos en materia laboral detrás de las grandes marcas", la oenegé indicó que había entrevistado a 120 trabajadores empleados en plantaciones de palmas aceiteras de dos filiales de Wilmar y a tres proveedores de esta sociedad en Kalimantan y Sumatra, dos regiones de Indonesia que producen grandes cantidades de este aceite vegetal.

Entre los abusos constatados, niños de 8 a 14 años transportan sacos de entre 12 y 25 kilos y trabajan sin equipos de protección en plantaciones donde se utilizan pesticidas tóxicos, según Amnistía Internacional. Algunos faltan a la escuela parte o todo el día para ayudar a sus padres en las plantaciones, agregó la oenegé.

Se obliga a las mujeres a trabajar durante largas horas y se las amenaza con reducirles el sueldo. Además, se les paga por debajo del salario mínimo y ganan sólo 2,50 dólares (2,30 euros) diarios en los casos más extremos, según la misma fuente.

Wilmar admitió que existían problemas relativos a la mano de obra en sus operaciones, pero otras sociedades contactadas por AI negaron cualquier violación, según la organización.

Sin embargo, la legislación de Indonesia señala que "la mayor parte de esos abusos pueden constituir delito" aunque los textos legales son "poco aplicados" en ese país del sureste asiático, denunció Amnistía Internacional.

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