jueves, 27 de abril de 2017

Jovenes y política en España

Resultado de imagen de ideología de los jóvenes

Los adultos están claramente sobre-representados en las etiquetas socialista y conservadora, los jóvenes prefieren más las etiquetas de liberal y progresista

Los jóvenes sin estudios obligatorios y con contrato indefinido son el colectivo más conservador, en cambio, lo que ocurre con el grupo de los precarios sin estudios es justamente lo opuesto

Hemos mostrado como los jóvenes están notablemente más polarizados ideológicamente que sus mayores


En política las etiquetas son importantes. La ideología no sólo ayuda a los votantes a ordenar su escala de valores y prioridades, también les sirve como un “atajo informativo”, es decir, les ayuda a distinguir sin demasiado coste entre aquello que le conviene o no en una realidad política y social cada vez más compleja. Tirando del hilo de la dualidad en el mercado de trabajo, nos centramos en sistematizar diferencias importantes dentro del colectivo de los jóvenes. En un análisis general, dentro de la llamada generación perdida existe una gran diversidad de situaciones profesionales y educativas, luego esperábamos que la crisis les estuviera afectando de manera diferente.Nos hemos centrado ahora en comprobar la distribución ideológica de estos jóvenes de acuerdo con sus perfiles educativo/laboral y, particularmente, compararla con la de los adultos.

martes, 25 de abril de 2017

Los menores de la Casa Escuela Santiago Uno "escriben colectivamente" un Documental



Los menores internados en un centro de Salamanca ruedan y protagonizan un filme sobre sus duras y dramáticas vivencias


Ampliar fotoAlumnos de la Escuela Unocine para menores, junto al director Pedro Sara. PEDRO SARA


Mario sonríe y dice: “¡Acción!”. Lo que narra a continuación, en el fondo, bien podría proceder de una película. Aunque sus ojos negros ni se inmutan mientras relata conflictos familiares, amenazas con armas blancas a sus padres y un robo de dinero a su madre que colmó el vaso. Le explicaron que ya bastaba. Y que solo quedaban dos opciones. La primera era “la cárcel”, recuerda. Mejor la segunda: la Escuela Santiago Uno de Salamanca, “un centro de convivencia en grupo educativo”, según su coordinadora, Puerto Rojas. Aquí, en pleno corazón de la ciudad, se junta un centenar de menores, ingresados por distintas razones, para remontar una carrera en la que van últimos. Desde hace un año, cuentan además con la escuela Unocine. Así que han rodado y protagonizado un filme. Ahora, por fin, están listos para enseñarlo.

Para Mario, en realidad, es la segunda experiencia cinematográfica. Ya apareció en el corto de un amigo. “Cuesta soltarse ante los demás, pero una película te permite hacer o decir cosas que habitualmente no podrías”, sostiene. Y lo cierto es que el filme, titulado provisionalmente Te fuiste al alba, abre un portal hacia vidas, inquietudes y esperanzas de estos jóvenes, en sus propias caras y voces. 

jueves, 20 de abril de 2017

Un colegio que inspira: El Joaquim Ruyra (L´Hopitalet de Llobregat)


Un colegio que merece la pena conocer en España


El Joaquim Ruyra desafía todos los dogmas del sistema educativo: está en un barrio conflictivo, el 92% de los alumnos son extranjeros... y aún así logra mejores resultados que muchos colegios de élite.

Visitamos sus aulas para descubrir la receta de su buena educación. El primer mandamiento: "Si hay silencio en clase es que algo va mal".

Nada más entrar en clase ocurre algo insólito: nada. El aula de quinto de primaria está abarrotada pero nadie me presta la más mínima atención. Doy algunos pasos entre las mesas, me asomo al centro de un grupo de alumnos, pero ninguno levanta la vista. Me ven, pero me ignoran. En mis tiempos, y en otros colegios, cualquier persona, animal o cosa que se manifieste en la puerta de un aula se convierte de forma instantánea en la mejor escapatoria.

Hace tres meses un nuevo milagro atrae peregrinos a uno de los barrios más pobres del área metropolitana de Barcelona. Curiosos, estudiantes de magisterio, académicos y comitivas institucionales se desplazan semanalmente hasta La Florida, en L'Hospitalet de Llobregat, para visitar el prodigioso colegio Joaquim Ruyra. Yo soy uno de esos peregrinos.

Todo empezó cuando se hicieron públicos algunos de los resultados de las pruebas de competencias básicas que realiza la Generalitat. Los datos revelaron que el nivel académico de los alumnos de primaria de este centro público está muy por encima de la media. En algunas materias supera incluso el de los colegios privados de más prestigio de Cataluña. Lo llamaron «milagro educativo».