sábado, 30 de mayo de 2015

Escuelas en el desierto





“Al principio había gente que tiraba piedras al tejado de la escuela y nos llamaba locas”, recuerda Fátima, directora del centro de discapacitados de Dajla, uno de los campamentos de refugiados saharauis de la provincia de Tinduf, en el desierto argelino. Este 2015 se cumplen 40 años desde la ocupación del Sahara Occidental por parte de Marruecos. Desde entonces, alrededor de 180.000 saharauis viven como refugiados en este territorio.

Fátima no es una docente cualquiera; posee el honor de ser una de las primeras y mayores impulsoras de la educación para niños con patologías mentales y físicas en los asentamientos. Pero ella, por entonces, aún no lo sabía. “Estudié Educación Infantil en Cuba y, al regresar a los campamentos, comencé a trabajar en una guardería”. Corría 1993 y la guerra que mantenían el Frente Polisario y Marruecos había entrado en tablas hacía unos meses. Comenzaban entonces las negociaciones y pronto, el esperado referéndum y la solución al conflicto. “Pensé que estaría trabajando aquí sólo por un tiempo”, confiesa mientras baja la mirada y esboza una mueca amarga.

viernes, 29 de mayo de 2015

Cuando leíamos de corrido. Sobre la incidencia de Internet en la lectura

¿Recuerdas cuando leíamos de corrido?
Los efectos de la exposición a Internet y las pantallas en la lectura profunda despierta preocupación entre los científicos


Un martes cualquiera, a las ocho y media de la mañana, el andén del metro de Madrid es una colección de hombres y mujeres con la nuca doblada. Miran las pantallas de sus móviles y leen al ritmo que marcan las yemas de sus dedos que suben y bajan. Esta imagen se repite por las calles de España, en las salas de espera del médico, en las colas de los supermercados. Leemos mucho, a todas horas y a trompicones. El cambio en la forma de leer y procesar la información se ha convertido en una creciente fuente de observación y preocupación entre neurocientíficos y psicólogos, que temen que nuestra capacidad de concentración y de leer en profundidad esté mermando.

Los científicos trabajan con la hipótesis de que la forma de leer en Internet, rápida, superficial y saltando de una información a otra junto a la expansión de las redes sociales y de los teléfonos inteligentes, han cambiado no solo nuestra forma de leer, si no también nuestro cerebro. Dicen incluso que el actual es un momento histórico, comparable a la invención de la imprenta o incluso de la escritura, y que ha llegado el momento de retomar el control de nuestros hábitos de lectura.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Vídeo: "Congo: Minerales de guerra"




Una de las mayores riquezas de la República Democrática del Congo, los minerales, desde los más comunes a los más raros y estratégicos, se ha convertido en la principal fuente de sufrimiento para su población, en particular en el este del país, en las zonas limítrofes con Ruanda, Uganda y Burundi. En esta ocasión, un congoleño, nacido a orillas del lago Kivu, Donato Lywando nos conduce y descubre esta realidad que tan bien conoce. Por largos y casi intransitables caminos, vamos con él a las minas donde se extraen minerales tan codiciados por los mercados internacionales, como la casiterita, el coltán y el oro. 

En torno a estas explotaciones, se han tejido largas y complicadas cadenas que van desde las entrañas de la mina a los compradores extranjeros. En ellas, participan la población local, cuyo trabajo apenas le da para sobrevivir, innumerables intermediarios, varios grupos armados y el propio ejército congoleño. Cuanto más lejos del tajo, mayor es el beneficio y mayor el pillaje. 

La explotación minera mantiene y alienta a grupos armados, como el Frente Democrático de Liberación de Ruanda, que encuadra a los Interhamwe, hutus que participaron en el genocidio en Ruanda en 1994, los Mai Mai o las milicias del Laurent Nkunda, apoyado hasta su detención por Ruanda. 

Paradójicamente, los ricos recursos mineros, hasta ahora, sólo han generado pobreza y enormes sufrimientos a la población congoleña. La mayoría sobrevive con menos de un dólar diario y su esperanza de vida es de apenas 43 años. Y, en el este, en los Kivus e Ituri, sufren el terror de los grupos armados. Alrededor de un millón han huido de sus aldeas y se han refugiado en la selva o en los numerosos campos de desplazados instalados en la zona de Goma.



martes, 26 de mayo de 2015

"5 razones para dejar de decir ¡muy bien!" y otros artículos de Alfie Kohn



Nuestros amigos de Iniciativas Educativas han indagado en las ideas de este autor. Así que reproducimos su entrada porque nos parece un excelente servicio a la reflexión pedagógica de padres y educadores en general. 

Hay una larga tradición ya en nuestras escuelas contra el castigo y contra los refuerzos negativos, al menos literariamente, pero posiblemente hasta que Alfie Kohn lo ha puesto sobre la mesa, pocos nos hemos planteado lo negativo del refuerzo positivo.

En "Cinco razones para dejar de decir "¡Muy bien!", el autor nos provoca un efecto de extrañamiento sobre esta pauta tan común, mostrándonos cómo genera un efecto de manipulación, genera adictos a los elogios, elimina el placer propio de la actividad por sí mismo, ...