sábado, 12 de febrero de 2011

COMPRENDER Y TRANSFORMAR: UN PROGRAMA DE ENRIQUECIMIENTO COGNITIVO PARA ESCOLARES CON DIFICULTADES DE APRENDIZAJE



El programa Comprender y Transformar se inserta entre las propuestas concretas que la Escuela de Educadores y Familias Iqbal Masih hace a colectivos de educación no formal, informal o formal para trabajar con jóvenes que presentan dificultades de aprendizaje en la Escuela. Su filosofía está en la línea de lo que una educación para la solidaridad propone a toda la Escuela: ningún suspenso en la Escuela obligatoria. 

Presentamos las bases de un programa concreto y una metodología probada que estamos dispuestos a difundir en todos aquellos colectivos educativos que lo deseen. 

La modificabilidad de la inteligencia.
Una causa del fracaso escolar es el desajuste entre los aprendizajes que los escolares tienen que hacer y sus capacidades para aprenderlos. El desajuste se puede reajustar de dos maneras: a) modificando los aprendizajes que se exigen, adaptándolos a las posibilidades de los estudiantes, bajando el nivel y b) modificando las capacidades de los estudiantes para que puedan aprender lo que antes no podían. Sin embargo, cabe hacerse una pregunta: ¿se pueden modificar las capacidades de los alumnos y superando factores perturbadores tanto personales como sociales?


Durante la segunda mitad del siglo XX, se ha ido afianzando una clara respuesta afirmativa, que casi nadie discute. La discusión se establece no ya en la posibilidad de mejora cognitiva y personal social, sino en qué camino es el mejor para lograrla.
Ahora bien, la convicción sobre la modificabilidad de la inteligencia no debe confundirse con una posición ingenua según la cual cualquier alteración del desarrollo es recuperable en su totalidad. La realidad impone aceptar ciertos límites: a) Es cierto que no parecen existir períodos críticos para realizar la intervención, de modo que fuera de esos momentos todo trabajo sea inútil; pero es cierto también que la intervención se hace más difícil cuanta más edad tiene el sujeto. b) No es cierto que sólo sea posible intervenir en el caso en que la causa de la alteración en el desarrollo sea exclusivamente medio-ambiental; pero sí es cierto que el pronóstico es peor en el caso de etiología orgánica. c) No es cierto que sólo se pueda intervenir en sujetos de afectación leve; pero sí es cierto que cuanto más grave es la afectación más difícil es conseguir una modificación con éxito.
Existen limitaciones a la intervención, pero hoy por hoy no conocemos bien dónde se encuentran en cada caso concreto. Por tanto, sólo hay una posición viable: formular la hipótesis de que cada sujeto con discapacidad puede progresar hacia situaciones de normalidad, e intentar honestamente que se confirme la hipótesis.

Los programas de intervención.
El pensamiento se desarrolla con éxito en la mayoría de la población a través de la interacción social tanto en la escuela como fuera de ella. Pero en el caso de sujetos con limitado rendimiento es necesario intervenir con el fin de provocar un enriquecimiento cognitivo. En este último supuesto, la intervención sobre la inteligencia no puede limitarse a actuaciones inconexas, sino que debe consistir en un plan sistemático, so pena de poner en riesgo el éxito. Es así como surgen programas específicos para enseñar a pensar mejor.
Son muy numerosos los programas de estimulación de la inteligencia que se han elaborado. Los hay para todas las edades, p.e. “cómo mejorar la inteligencia de su bebé” y los múltiples proyectos que se pusieron en marcha en Venezuela. El más conocido quizá sea “Barrio Sésamo” y los más utilizados, el Proyecto Inteligencia (PI) y el  y Programa de Enriquecimiento Instrumental (PEI). Otro muy usado en España es “Filosofía para niños”.

Dos oleadas en la elaboración de programas.
Se pueden diferenciar dos etapas en la historia de los programas de enriquecimiento cognitivo.
La primera puede denominarse de los “programas de mejora de la inteligencia” y se caracteriza porque el objeto de la intervención es la modificación de la inteligencia que se traducía en una preocupación porque la intervención elevara las puntuaciones que las personas obtenían en los test de inteligencia. Así, los cambios tienen un carácter muy localizado (adquisición de nuevas conductas, desarrollos de habilidades muy específicas o muy limitadas a contextos). En algunos casos los programas se limitaban a entrenar en la resolución de test de inteligencia. Como consecuencia, sus resultados eran muy limitados: aunque se producían mejoras respecto a otros grupos de control, estas mejoras desaparecían con el tiempo.
En la más reciente es más adecuado hablar de “programas de mejora del pensamiento” o de “enseñar a pensar” y se caracteriza porque el objeto de la intervención es la modificación del pensamiento entendido como la capacidad de adquirir, comprender, transformar y utilizar la información para la comunicación eficaz y para la solución de problemas que la realidad nos plantea. Los cambios, por tanto tienen un carácter estructural, a partir de los cuales todo el sistema conductual anterior se reorganiza. Como consecuencia, los cambios son más duraderos en el tiempo.

COMPRENDER Y TRANSFORMAR (CyT).
¿Cómo nace?
En 1983, J. Mora inicia en el Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla una línea de investigación con el objetivo de ofrecer canales tecnológicos, reflexiones básicas e instrumentos concretos al servicio de la actuación educativa con sujetos de alto riesgo de fracaso escolar. Se estudiaron programas preventivos (intervención con preescolares o sus familiares) y programas de rehabilitación para alumnos de educación compensatoria. Entre estos últimos, se estudiaron las posibilidades que ofrecían los programas de enriquecimiento cognitivo.
En 1985, algunos responsables educativos del gobierno autonómico consideraron que los programas de mejora cognitiva podían aportar soluciones cualitativas a la prevención del fracaso académico. Tras alguna tentativa fallida de contratar la aplicación de programas ya acreditados, se nos encomendó la elaboración de un programa original, de bajo costo, para ser aplicado en las escuelas andaluzas y experimentado durante algunos años en el marco de la educación compensatoria y especial. Así surgió ‘Comprender y Transformar’.

Objetivos de CyT.
CyT  pretende mejorar las habilidades de pensamiento entendidas como capacidades generales de planificación, supervisión y revisión y no como habilidades específicas (ordenar, clasificar, encontrar semejanzas y diferencias,…) a fin de lograr un pensamiento de calidad, un pensamiento inteligente que llegue a ser una estructura de control del resto de los procesos cognitivos, de las relaciones interpersonales y de los procesos emocionales.
Es decir, los objetivos del programa son dos. En primer lugar, la autorregulación del propio pensamiento, de las propias emociones y la propia conducta, es decir, que los participantes organicen sus cabezas, sepan qué cosas son las más importantes, identifiquen mejor los problemas importantes que tienen que resolver y cuáles son los medios más adecuados para ello y aprendan a pensar las cosas antes de hacerlas, a no actuar de modo impulsivo, analizando lo que hacen, cómo lo hacen y por qué lo hacen. Un segundo objetivo es alcanzar un mejor desarrollo personal y social basado en una percepción más realista de las propias posibilidades y límites, el fomento de una adecuada interacción social y la mejora de la imagen de sí mismo y de las propias posibilidades en la interacción con los objetos, las personas y las organizaciones.
El objetivo de CyT no es enseñar aprendizajes escolares ni recuperar los que debieron haberse realizado anteriormente en la escuela, sino dotar de las herramientas del pensamiento necesarias para aprovechar mejor otras intervenciones educativas que se realicen en la escuela, en la familia, en otro tipo de grupos o en actividades de rehabilitación.

El nombre de “comprender y transformar”.
El propio nombre del programa (CyT) pretende describir lo que en el programa se entiende por conducta inteligente y desea expresar el modelo de funcionamiento cognitivo que quiere alcanzarse.
Comprender es algo más que ‘conocer’. Supone el conocer en cuanto captación de la realidad. La comprensión de la realidad implica que esta debe ser percibida del modo más objetivo que sea posible. Pero también supone la elaboración personal de lo conocido,  supone reorganizar adecuadamente lo conocido, tras cada nueva adquisición a fin de ir elaborando un sistema cognitivo que da unidad y sentido a lo percibido, discernido y juzgado y permite, en definitiva, interpretar el mundo.
Por otra parte, ‘transformar’ quiere subrayar el carácter de agente y protagonista que debe asumir el sujeto ante la realidad más que pasivo integrante de ella. La capacidad de transformar es la esencia de lo inteligente. Una actuación inteligente, (o, lo que es su consecuencia, un pensamiento eficaz), se enfrenta a los retos y problemas del medio intentando darles solución.
Pero comprender y transformar no como dos momentos distintos (uno primero y otro después, sino como las dos caras de una misma moneda): Comprender(se) Transformando(se) y Transformar(se) Comprendiendo(se).

Destinatarios.
Los beneficiarios de este programa son personas que ven disminuidas sus capacidades de pensamiento y autocontrol, bien por causa orgánica (se ha aplicado a personas con RM), bien por causa ambiental (privación sociocultural). También son destinatarios del programa sus profesores y sus familias.
Se han elaborado diferentes versiones para distintas etapas educativas (para preescolares, para Educación Primaria y para ESO). También se ha aplicado a otras poblaciones como adultos con daño cerebral sobrevenido y mayores con deterioro cognitivo.
De todos modos, no es aplicable a cualquier sujeto sino que se necesitan unas condiciones mínimas comunicativas, atencionales y de autocontrol, suficientes como para participar en juegos con otros.
En centros escolares se aplica a aulas completas.

NOTA: Puedes descargarte este programa de trabajo en este mismo blog, en el enlace de descargas. Si estás interesado como educador en conocer más tanto la filosofía como la metodología de este programa, ponte en contacto con nosotros. Estamos a disposición de los colectivos o grupos de profesores o profesores que a nivel personal lo soliciten para ampliar esta información y para realizar, si es necesario, jornadas formativas sobre el tema. 


Por Antonio Aguilera, doctor en   Psicología de Aprendizaje

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